
¡Pero como me gusta el Mundial! ¡Qué bendita locura la que nos han ofrecido estos cuartos de final! Para empezar tuvo lugar el viernes el Holanda-Brasil, una posible final anticipada. Pues resulta que la selección brasileña no era para tanto. Es cierto que la primera parte fue buena, pero, para mí, eso, buena, sin más.He escuchado en diversos medios que fue lo mejor del Mundial. No comparto esa opinión en absoluto. Jugaron bien, presionando al centro del campo de Holanda y marcaron un gol, pero el juego, a pesar de que fue bueno, no fue excelso. La segunda parte fue diametralmente opuesta a la primera, ya que el seleccionador holandés, Bert van Marwijk le dio un repaso táctico espectacular a Dunga, retrasando un poco la posición de Sneijder para así tener superioridad en el centro del campo, punto vulnerable de esta selección brasileña (aunque parezca mentira). También fue destacable la segunda parte de Arjen Robben, quien, literalmente, hizo lo que quiso por su banda. Personalmente me gustó mucho la segunda parte holandesa, porque además del repaso táctico mencionado demostraron que mentalmente son muy fuertes. Después de este vibrante partido tuvo lugar el Uruguay-Ghana. Posiblemente lo que les ocurrió a los africanos fue la crueldad más grande que se puede tener en un Campeonato del Mundo. Me explico. Realizaron un enorme partido, siendo mejores que los charrúas en cuanto a juego, pero erraron en la definición. Se llegó al descanso con un gol de Muntari (jugador del Inter de Milán) un gol con aroma a fallo del meta uruguayo. La segunda parte arrancó con un gol del "Cacha" Forlán de falta directa con un clamoroso fallo de Kingson. Se llegó al final del encuentro con este marcador y, por lo tanto, empezaba la prórroga. Y en este periodo tuvo lugar la gran desgracia ghanesa. La prórroga fue claramente africana porque físicamente estaban mejores que los uruguayos. Y el llegó el minuto 121. Luis Suárez saca un balón en la misma línea de gol con las manos, emulando un remate de voleibol. Penalti para los africanos y expulsión del gran jugador del Ajax de Amsterdam. Se mascaba la tragedia para los charrúas. Asamoah Gyan (posiblemente uno de los grandes descubrimientos de esta Copa del Mundo) pone el balón el el punto fatídico y se dispone a lanzar. Balón al travesaño. Las lágrimas de Luis Suárez se tornan en saltos de alegría y esas mismas lágrimas pasan a los ojos de Gyan. Brutal. En la tnada de penaltis ganaron los charrúas mediante un gol de "el loco" Abreu realizado a lo Panenka. Es lo que tienen los genios locos. Les da lo mismo la presión. En cuanto a la jornada de ayer, la cosa también empezaba fuerte, con un Alemania-Argentina, partido que los alemanes calentaron de forma ostensible. Diego Maradona, en la previa, dijo que ellos no hablaban, que jugaban al fútbol. Pues menos mal. El repaso que le dio Joachim Löw al dios del fútbol fue tremendo. De todos eran conocidos los enormes problemas que tenia la albiceleste de medio campo hacia atrás y eso mismo fue lo que hizo Alemania, forzar a Argentina y masacrarlos al contragolpe. Es cierto que los alemanes se vieron favorecidos por el tempranero gol de Mueller, pero también es cierto que vino de un garrafal error defensivo y con la colaboración del arquero Romero. A partir de ahí fue coser y cantar para los germanos, que sentenciaron cuando quisieron, con 2 goles de Klose y otro de Friedrich. A los alemanes les pasa un poco como a Argentina, el eje central de la defensa es muy lento, habrá que forzar por ahi. Dicen los medos alemanes que España es inoperante ofensivamente. Les recordaré que no hace mucho, hubo un equipo que ganó la Liga española y casi siempre tenían el mismo marcador, 1-0, es decir, no importa haber metido muchos goles en este Mundial, sino haber ganado, que, al fin y al cabo, es de lo que se trata. Para acabar, acaeció el Paraguay-España. Gran despliegue tanto táctico y físico el que desplegaron los guaranís. Jugaron de tú a tú a la selección y, la verdad es que nos los puso de corbataa durante largo tiempo. Lamentable la actuación del colegiado guatamalteco. Uno se pregunta como pueden haber árbitros tan malos como este tipo. Anuló un gol legal a Nelson Valdez (que enorme jugador), pitó un clamoroso penal de Piqué a Cardozo que detuvo fantásticamente Iker Casillas y después otro clamoroso de Antolín alcaraz (otro gran central) a David Villa. Era roja a Alcaraz por ser el último hombre, le sacó amarilla. Lanzó Xabi Alonso y marcó, pero este hombre dijo que había que repetir por invasión, cuando la invasión el el área contraria fue mayor y no mandó repetir a Cardozo. El segundo intento fue errado por Alonso y en el rechace Justo Villar (guardameta de Paraguay) le hizo un clamoroso penal a Cesc Fàbregas que el colegiado obvió. también era roja para Villar. Después ocurrió lo que tenía que ocurrir, que ese "caníbal" del gol (como le llamó el gran Alfredo Matínez) que es david Villa nos dio la gloria y la oportunidad de enfrentarnos a los alemanes, aunque las cosas deberán mejorar si queremos derrotar a los teutones y pasar a la final.
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